El concurso dejó de crecer por arriba y empezó a rendir por dentro. Las altas nuevas cayeron de 13 por semana en la S35 a 5 y 0 en las dos últimas semanas completas, pero la base existente produjo más que nunca: 24 recetas validadas en las últimas cuatro semanas contra 20 en las cuatro previas, con la S37 marcando el récord del programa (11 validadas, cero rechazos). El volumen hoy lo sostiene un núcleo de 12 cocineras recurrentes — el riesgo del cierre es que la adquisición no se reactive.
La mediana entre el registro y la primera foto es de 2 minutos: 32 de las 35 que enviaron algo lo hicieron dentro de la primera hora. La decisión de participar se toma en el momento del registro o no se toma — por eso las 29 que nunca enviaron no se recuperan con recordatorios tardíos, sino quitando fricción en el instante del alta.
| Participante | Ciudad | Estado | Alta | Validadas | Rech. | Semanas | Última | S28 → S40 | Estatus |
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Doce personas con dos o más recetas generan la mayoría del acervo. Es la prueba de que la mecánica engancha — y al mismo tiempo la concentración de riesgo del programa: si se apagan cinco cocineras, se apaga el ritmo.
| Estado | Part. | Activas | Validadas | Rech. | % activación |
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Persona visible, platillo cocinado y botella con etiqueta legible. Ocho de los quince rechazos fallaron por más de uno a la vez.
Tres de las últimas cuatro semanas cerraron sin un solo rechazo, así que el instructivo visual que se mandó ya está operando. La oportunidad que queda son las 4 personas que lo intentaron y nunca lo lograron: un mensaje directo con el ejemplo correcto las recupera.
En el corte anterior el cuello de botella era la calidad de la foto y la fricción del canal manual. Eso se resolvió: la aprobación subió a 79.5% y hay semanas enteras sin rechazos. Lo que se frenó ahora es la entrada de gente nueva — y eso no se arregla con instructivos, se arregla con tráfico.